
Francesca Archibugi presenta un drama emotivo que abarca mucho y cuenta poco. El film comprende la narración de una vida entera con interesantes personajes pero, aun así, se acaba perdiendo entre bamboleos.
Francesca Archibugi presenta un drama emotivo que abarca mucho y cuenta poco. El film comprende la narración de una vida entera con interesantes personajes pero, aun así, se acaba perdiendo entre bamboleos.
Pese a su interesante comienzo, lleno de testimonios, el documental hace aguas cuando muestran durante largos minutos la grabación del espectáculo realizado en el teatro, con poca maestría u originalidad.
Sencilla, para concienciar. La cinta muestra la sutileza inicial sobre la que se construye la violencia de género, mediante tensión, manipulación, amenazas, extorsión…hasta los consecuentes estragos del maltrato.
Las montañas son el lienzo de esta historia de amistad, sobre el que se reconstruyen relaciones. Pese a su innecesaria literalidad, la película deja un bonito listado de cuestiones sobre las que reflexionar.
La propuesta de Carla Subirana destaca en la filmación del paisaje costero y en la firme interpretación protagonista pero, en su conjunto, resulta irregular a causa de un guion y personajes inverosímiles.
Marina Foïs sostiene el peso de la película con su versátil interpretación. Sin embargo, la obra no acaba de afianzar un discurso claro que cale en el espectador y termina siendo un fugaz guiño a la obra de Spielberg.
Los veteranos Pugh y Freeman protagonizan una trágica historia alrededor de la adicción. Con un enfoque esperanzador y optimista, muestran con acierto el peso de la culpa o el poder del perdón.
“Quiero que los mares se llenen con seres vivos. Así creó Dios los grandes monstruos marinos.” Y el hombre dejó volar la imaginación…
Probablemente, el único gancho para acabar viendo Love again sea Céline Dion. El resto es una historia ligera, predecible, muy azucarada y llena de clichés. Pero mantiene un aliciente: las canciones de la canadiense.
Este título de cine negro cuenta con una historia que se enreda en sorpresas y un reparto veterano liderado por Liam Neeson. Aunque no es una película redonda ni magnética, se hace disfrutable.