
Guion mediocre que no encuentra su sitio entre la comedia negra salvaje y el drama de la pérdida.
Guion mediocre que no encuentra su sitio entre la comedia negra salvaje y el drama de la pérdida.
Rodrigo Cortés regresa con una propuesta de misterio protagonizada por adolescentes, donde el apartado visual compensa algunas deficiencias del guión.
Una comedia gamberra, vulgar y disparatada, que alcanza algún toque de originalidad y sorpresa en sus personajes.
Una animación muy agradable que, a ritmo de música moderna, envuelve una historia sobre amistad y valentía.
Una película delicada e inquietante para niños que busquen más allá del misterio.
Aunque la premisa de la película es sugerente (y a la cual saben dotar de comicidad y excentricidad), el tema se agota rápidamente y deriva de manera progresiva hacia una temática más seria, como es la aceptación de nuevos modelos de familia.
Un nuevo thriller sofisticado del famoso director (Roman Polanski), donde se entremezclan referencias metalinguísticas sobre la escritura. Aunque arranca con impulso, no es redondo ni del nivel de otras de sus producciones.
Kitaruma riega una carretera con vísceras y sangre, mientras intenta hacer creer al espectador que su película es interesante.
Una conocida rivalidad en el tenis enmarca la historia de la película. Su buena ejecución la hace un producto impecable.
Una película divertida y cercana que endulza la mirada hacia la tercera edad.