
A partir de un objetivo audaz, la película dibuja las enormes dificultades que implica poner en marcha una orquesta de jóvenes palestinos y judíos. Con un ritmo desigual, resalta su tono sobrio y esperanzado.
A partir de un objetivo audaz, la película dibuja las enormes dificultades que implica poner en marcha una orquesta de jóvenes palestinos y judíos. Con un ritmo desigual, resalta su tono sobrio y esperanzado.
La fascinante interpretación de Bartosz Bielenia, enmarcada en una buena fotografía, traslada al público la inaudita historia de un chico que engañó a toda una población haciéndose pasar por el nuevo párroco.
La ambientación en pleno siglo XXI de la novela de mismo título del clásico escritor H.P. Lovecraft demuestra la permeabilidad de su literatura. Lamentablemente, también demuestra que hay intentos de adaptación fallidos.
La historia de la amazona australiana Michelle Payne y su hito de ser la primera mujer en ganar del Copa de Melbourne se narran con sencillez, alguna falta de ritmo, pero con un resultado entretenido y positivo.
Una alocada comedia histórica-romántica, al hilo del famoso Cyrano de Bergerac, que entretiene y promete pasar más de una hora rodeado de versos y personajes divertidos. Cuenta con un elenco muy bien dirigido.
Trepidante película a pesar de la reducción de escenarios. Los tres niveles de aprisionamiento que sufre Elena (la casa, la movilidad reducida y los traumas) mantendrán al espectador en tensión hasta el desenlace.
A pesar de su excesivo e irregular metraje, esta película ofrece lo que el género judicial, en un contexto de racismo, siempre ha ofrecido: valores bien anclados, cierta intriga y personajes atractivos.
Esta mezcla de documental y ficción sobre cómo la devoción al Sagrado Corazón está expandida por el mundo resulta convincente por el concepto, su desarrollo y capacidad de hacer empatizar al espectador.
Una versión del famoso personaje conquistador que le recoge en su senectud. La propuesta de Jacquot se enreda en paseos y retiraciones innecesarias e inverosímiles, dejando poco espacio para el interés.
Paisajes color pastel son el fondo de esta cinta dirigida a adolescentes que, tras superar el inicio trivial de romance instantáneo, denuncia una situación dolorosa rompiendo tabús. Un film triste y bonito.