
El cine brasileño obsequia con una visión entre onírica y violenta de algunas realidades sociales. Con una voluntad de entretener y hacer pensar, la película no lo logra en todo su extenso metraje.
El cine brasileño obsequia con una visión entre onírica y violenta de algunas realidades sociales. Con una voluntad de entretener y hacer pensar, la película no lo logra en todo su extenso metraje.
Edward Norton escribe, dirige y protagoniza la adaptación de una conocida novela negra. Aunque entretenido y comedido en bastantes aspectos, el film resulta algo largo por su predictibilidad.
Javier Gutiérrez es un brillante antagonista en una historia que se inicia con calma y crea lentamente una atmósfera siniestra y perturbadora. A pesar de los fallos de guion, el film funciona como entretenimiento.
Un film de Reed Morano que tiene una trama inicial poco innovadora y un guion deficiente. Su única sorpresa es lo ineficiente que es su protagonista (Blake Lively) a la hora de matar.
Equilibradas dosis de sustos, pausas y tensión en una historia donde lo más aterrador es justo lo que no se ve ni se cuenta. Elisabeth Moss obnubila con su brillante interpretación de un personaje contenido.
Trepidante película a pesar de la reducción de escenarios. Los tres niveles de aprisionamiento que sufre Elena (la casa, la movilidad reducida y los traumas) mantendrán al espectador en tensión hasta el desenlace.
El envoltorio con el que se presenta la última película de Brian De Palma –un veterano director, actores de Juego de tronos y la fotografía del maestro Alcaine– no logra disimular una trama de suspense mal tejida desde el principio.
Este thriller policíaco de Brian Kirk destaca por su original propuesta de cerrar Manhattan, pero desemboca en una trama muy tipificada que recuerda, en su esencia, a la del ya clásico film L.A. Confidential.
Perverso y oscuro drama histórico de Krzysztof Zanussi que nos hace perder la fe en la humanidad.Algunos aspectos del guion de este largometraje, además, complican su digestión y verosimilitud.
Aunque Diamantes en bruto no aporta nada nuevo al género, es la película donde Adam Sandler hace la mejor interpretación de su carrera: una persona obsesionada con su negocio y con serios problemas de ludopatía.